Las cosas que nos rodean son lo que son, pero además evocan. Y, sí, vivimos en un mundo interpretado, como escribió Rilke, sólo que, algunas veces, se nos revelan interpretaciones inusuales, como en sueños... Por eso existe la poesía.
Del libro Un fuego inesperado de Ricardo Rodríguez:
EN AQUEL SUEÑO
Con qué delicadeza se movía
por el cielo encendido, entre los árboles,
el pájaro que ayer vi en aquel sueño.
¿Qué quería decir, qué me decía
entre las ramas súbitas y espesas,
aquella levedad de plumas blancas?
¿Que soñar es vivir y que los seres
que amamos en los sueños nos alientan
como un soplo divino al despertarnos?
Ahora, mientras miro a este otro
pájaro gris que vuelve al nido, pienso
cuál es el verdadero, si el astuto
gorrión atento y precavido
que mide las distancias,
o ese breve latido del espíritu
que ayer llenaba el bosque, en aquel sueño.
Gonzalo Gil