domingo, 26 de febrero de 2017

Volar

   Nunca he soñado con volar. ¿Significará algo?  De hecho siempre me atrajo más el Peter Pan que lidiaba con su propia sombra que el que sobrevolaba el Big Ben y las nubes; el que intentaba medir los límites de sí mismo, más que el que observaba a los demás espada en mano desde el tejado.
   Lo cierto es que no temo las alturas, pero está claro que no me tienta la vista desde el cenit, la mirada lejana de las cosas, desde fuera de mí y sin que me rocen. Prefiero el confort curioso de visitar y hacerme visitar por lo que me rodea en un tú a tú que me defina mientras define aquello a lo que pertenezco. 
   Probablemente esta rareza no lo sea tanto y no suponga más que otra manera de autoafirmarse una.


Durero