sábado, 18 de febrero de 2012

Un juego de parejas

      Yo ya era una incipiente profesora de Lengua y Literatura, y Cristina, poco más que una adolescente que simultaneaba el Conservatorio con los comienzos de una brillante carrera de Derecho.  Nos recuerdo en la mesa de la cocina, hablando bajito en el silencio opaco de la noche y jugando a las parejas con el arte. Por ejemplo: los Nocturnos de Chopin son a las Rimas de Bécquer lo que una cantata de Bach es a... ¡Los salmos de Quevedo! !o lo que el coro del Tanhäuser es a la búsqueda de Frankenstein por los hielos polares! Ella tenía una idea más plástica de la música muchas veces: -¡Un bucle es a un vals lo que un canon a una trenza!
      Hoy, en plenos carnavales, se me ocurre proponerle: el Misterio es a la verdad lo que esta vida pequeña a... ¡una chirigota!






3 comentarios:

Enrique García-Máiquez dijo...

Perfecto

Javier de Navascués dijo...

No sabía que tenías blog. No sé si me recordarás: nos conocimos vía el señor que ha hecho el primer comentario... ¡Enhorabuena por tus últimos éxitos!

Inmaculada Moreno Hernández dijo...

Gracias a los dos, poetas. Y claro que me acuerdo de ti y de tu estupendo libro, Recuento. Ya ves, soy novata en esto pero me estoy aficionando.