martes, 17 de diciembre de 2013

Un gorrión es un gorrión es un gorrión

  Las cosas que nos rodean son lo que son, pero además evocan. Y, sí, vivimos en un mundo interpretado, como escribió Rilke, sólo que, algunas veces, se nos revelan interpretaciones inusuales, como en sueños... Por eso existe la poesía.

   Del libro Un fuego inesperado de Ricardo Rodríguez:

              EN AQUEL SUEÑO

  Con qué delicadeza se movía 
por el cielo encendido, entre los árboles,
el pájaro que ayer vi en aquel sueño.
¿Qué quería decir, qué me decía
entre las ramas súbitas y espesas,
aquella levedad de plumas blancas?
¿Que soñar es vivir y que los seres 
que amamos en los sueños nos alientan
como un soplo divino al despertarnos?

Ahora, mientras miro a este otro
pájaro gris que vuelve al nido, pienso
cuál es el verdadero, si el astuto 
gorrión atento y precavido
que mide las distancias,
o ese breve latido del espíritu
que ayer llenaba el bosque, en aquel sueño.

Gonzalo Gil

1 comentario:

Antonio Pérez Aranda dijo...

No voy a comentar el poema ya que es muy significativo para mí. Solo quiero decir que aquél día hospitalizado previo a una intervención quirúrgica hace seis o siete años, Ricardo desdobló un papel que extrajo del bolsillo trasero de su vaquero, y me lo leyó. Recuerdo que la tinta era roja, y entraba un agradable sol por la ventana. Cuando tras pasar la tarde conmigo se marchó, encendí la luz y trajeron la cena. Nunca supe si era él mismo el que iluminó la habitación o simplemente el poema que en esa abatida hora me dio fuerza.
Me lo aprendí para hacer frente a la anestesia con esa bella letanía.
Fdo. Antonio Aranda.