jueves, 31 de mayo de 2012

Una intuición, una sinestesia

     A veces pienso que nuestra razón -tan acostumbrada a hacer categorías- nos la juega. Por ejemplo -pensaba ahora- ponemos en un mismo saco mal y sufrimiento (el vocabulario, que es el hijo díscolo y chivato de la razón, ha colaborado a jugárnosla con expresiones como "estar malo" o "el mal de amores"), pero yo dudo mucho que el mal y el sufrimiento deban compartir categoría... es más, intuyo que están más alejados de lo que en una mirada pronta podría parecernos. Como lo que se percibe por vía intuitiva sólo se puede explicar bien por la misma vía, permítanme una  sinestesia: si fuese tangible, el mal sería blando y el sufrimiento pincharía; si tuviese forma, el mal se acoplaría a cualquier contorno, al sufrimiento lo vemos venir mejor, sus heridas no se ocultan. Y, sin embargo, hay territorios en los que se cruzan ambos: el mal siempre acaba produciendo sufrimiento; en cambio, sufrimientos los hay blancos, generosos, constructores.

Otto Dix: "La guerra"

3 comentarios:

Rorkror dijo...

Inma, quería pedirte un favor. Ultimamente me siento un troglodita escribiendo, y quiero aprender de nuevo a escribir y poder mejorar. Pero claro mi economia es nula ahora mismo.

Espero que me puedas guiar. Gracias.

Eduardo del Pino González dijo...

Coincido en la sensación sinestésica. A veces la sinestesia explica mejor las cosas que la razón.

Inmaculada Moreno Hernández dijo...

Rorkror: Se pueden hacer prácticas de redacción. Creo que en alguna ocasión te dije que lo mejor es leer mucho y, sólo además de eso, se pueden hacer otras cosas. Mándame tu correo-e al que aparece como contacto en mi web para alumnos. Buscaré material y te lo haré llegar. Puedo corregirte errores obvios, pero tu estilo te lo tienes que hacer tú. Ya veremos que podemos ir haciendo.

Eduardo: qué bien que estés de acuerdo. Hay matices difíciles de hacer razonar y que una sinestesia apropiada expresan bastante bien ¿verdad? Ay, la retórica, qué haríamos sin ella.