jueves, 20 de septiembre de 2012

Una nueva palabra

   De nuevo será la madrugada de un día 20 a un día 21. Y pienso que tengo que inventar una palabra nueva: "recordar" no sirve. Vivo en una continua compañía-ausencia. Ya sé, ya sé que así dicho parece contradictorio, pero ¿cómo llamo a esto? si es una más de esas sensaciones para las que las palabras se nos quedan chicas como jerseys de lana mal lavados; y ahí vamos, con las palabras encajadas como pullovers encogiditos y yo usando este término que no me cubre lo que siento y que me deja el costado al aire... No es recordar lo que hago porque el prefijo re- no se aviene a esto: yo no la vuelvo a traer al corazón porque de allí no se me va nunca; yo ando por la vida cordando, cordando, cordándola todo el tiempo. 



5 comentarios:

José Antonio del Pozo dijo...

acordando, acordando, acordado...
y como después de acordado
da dolor

saludos blogueros

Suso Ares Fondevila dijo...

Pues has encontrado la palabra: "cordar". Quédate con ella, y cada 21, si escribes una entrada sobre lo mismo, ya no necesitarás explicar el uso de la nueva palabra. Pones un hipervínculo a esta entrada, y ya está. Yo me quedo con ella, "cordar", como un precioso invento tuya.
Preciosa entrada.
Gracias.

Inmaculada Moreno H. dijo...

Qué bonitos vuestros comentarios. Muchas, muchas gracias a los dos.

Fernando dijo...

Entonces una foto de ella será un cordatorio, ¿verdad?

E irás por la calle con tus cuerdos, quizá un poco tristes.

...

Inmaculada Moreno H. dijo...

Sí, sí. sí.