martes, 9 de octubre de 2012

El héroe discreto

   En clase empezamos a tratar la literatura medieval. Nada nuevo. Todos los años repaso los mismos conceptos, ideología, personajes, temas, ritmos, textos similares... y todos los años pienso que algún día me gustaría escribir un ensayito sobre los personajes secundarios, esos tipos a los que no se les pega el oropel o la purpurina del protagonista, pero que cumplen con el auténtico honor (el que nunca cae en la vanagloria) y a quienes en la añeja teoría del relato de Propp se les llamaba "ayudantes". Lo pienso siempre a estas alturas del temario de bachillerato porque mi personaje secundario favorito es Álvar Fáñez. Siempre admiré a Minaya más que al propio Rodrigo de Vivar (dónde va a parar), me temo que con cierta devoción propia de adolescente enamoradiza. Él es con frecuencia el estratega más afortunado y, además, el que socorre y sana a las hijas del Cid ante los maltratos de los Infantes de Carrión; él es uno de los dos guerreros que defienden en el duelo contra los de Carrión el honor ofendido de las jóvenes en tanto que el propio Cid, tal vez ya envejecido, sólo observa; él es, en fin, el caballero heroico pero generoso que huye de relumbrones y se rige por el amor a la justicia, la defensa del débil, la fidelidad a los suyos... todo con enorme discreción. Como diría mi abuela en tono gadita: "un hombre como debe ser". 



3 comentarios:

José Antonio del Pozo dijo...

pues ahí queda,bellamente reivindicado, escrito y descrito, Alvar Fáñez, Minaya bonito, y es verdad que a menudo los secundarios, las hormiguitas, necesitan un ojo y una mano atentas que les destaquen y realcen también.
saludos blogueros

Fernando dijo...

Bueno, Inmaculada, yo no puedo decir nada de ese personaje. En general diré que cuando tienes la edad de tus alumnos sueñas con ser el protagonista de la obra de teatro, y que la vida te enseña que es mucho más difícil ser un secundario discreto. Buena parte de los dramas que nos ocurren tienen que ver, precisamente, con la falta de calidad de los secundarios en nuestra sociedad.

A.G dijo...

En 2º de BUP nos mandaron hacer una composición sobre algún personaje del CMC. Desde el principio me encantó Minaya. Esto es lo que recuerdo del ejercicio:

Cabalga mi buen Minaya,
Qué valiente y aguerrido.
En tus brazos, sangre mora.
Bendita la hora en que has nacido.

Qué tiempos aquellos de alergias, kleenex y acné disimulado.
Saludos desde Puente Génave!