jueves, 8 de agosto de 2013

Dolor, belleza y poesía


   Me resisto a pensar que el dolor de verdad tenga nada de belleza y, sin embargo, el dolor es germen de poesía. Por eso me extraña tanto que poetas a los que admiro mucho hablen de poesía o de arte en términos de belleza.  Sólo dos cosas estoy dispuesta a conceder, a saber: a) que el proceso poético del dolor (aquella transmutación del dolor puro en emoción factible de ser reconocida y comunicada o aprehendida)  requiere una cierta ordenación del caos, que es siamés del dolor; y b) que la belleza, cuando es honda, duele. 

   Tendré que reflexionar sobre todo ello.

Frida Kahlo

4 comentarios:

Eugenio Martínez dijo...

Espero impaciente tus reflexiones, pero pienso, (acercándome más o menos a la linea de tu tesis) que la belleza honda duele y por tanto puede provocar el llanto, lo mismo que puede hacerlo un dolor profundo.
Por tanto ambas sensaciones confluyen en un mismo punto de la cirdunferencia, pero difieren porque pertenecen a dominios sensoriales distintos y por eso el dolor puede ser germen de belleza

Inmaculada Moreno H. dijo...

Acepto dolor como germen de belleza, pero como germen solo, esto es, que la belleza estará en otra cosa que surja de él. El dolor en sí no puede ser más que feo. (No tengo nada ni de sádica ni de masoca) Im sorry.

Eugenio Martínez dijo...

El dolor es feo, sí; pero es también germen dde belleza.
El dolor es feo, cierto; pero si no conociéramos el dolor no sabríamos qué es lafelicidad.
El dolor es feo, sin duda; pero tambien es catarsis en su genuino y profundo sentido.
El dolor es feo, muy feo y será siempre feo, pero, a veces, tormentoso, inclemente y terco nos unce a su ingrata compañía.

Inmaculada Moreno H. dijo...

Lo que acabas de escribir sobre el dolor, sin embargo, es pura poesía y, además, es muy hermoso.
Gracias.