domingo, 10 de junio de 2012

Alejarse

    Es falso que calle quien otorga; con frecuencia, calla quien se aleja. Las palabras, por duras que sean, son siempre puentes en el abismo.

Hopper, naturalmente.

5 comentarios:

Fernando dijo...

El que calla otorga, desde luego, por eso todos somos culpables de tantas cosas. Que uno se aleje, para ocultar su vergüenza, o que se quede en medio, tan fresco, es irrelevante en la culpa.

Inmaculada Moreno Hernández dijo...

Gracias por la reflexión, Fernando, Eso me pasa por ser tan abstracta. Yo pensaba en las relaciones personales. A veces tienes la certeza de que ciertas ofensas es más sano obviarlas, pero lo malo es que volver a tratarte con quien te ha herido es tan difícil... en eso pensaba.
Pero llevando la entrada a lo público y testimonial, también te diría que hay ocasiones en que es mejor no ofrecerle eco a ciertas cosas ¿no?; hay otras ocasiones en que callas por caridad, para no dejar en evidencia y humillar a alguien, y otras veces calla una por no entrar al trapo, porque sabe que lo que se buscan son follones (y ya sabe una con qué axiomas huecos te van a responder y no hay ambiente para hacer una reflexión)... No sé, me da la impresión de que no siempre callar es una cobardía, aunque muchas veces lo sea. Habría que sopesarlo en cada caso.
¡Y cómo me enrollooooo!

Fernando dijo...

Yo hablaba tanto del nivel público como del privado. Es verdad lo que dices, muchas veces uno calla por caridad o por educación o por prudencia. Pero, al menos en mi caso, la mayoría callo por cobardía, por no meterme en líos, por eso hablaba de la culpabilidad: tanto al nivel familiar como de lo que ves en la calle.

Charo dijo...

Una vez leí "de callar nunca te arrepentirás, de hablar, muchas veces"
Tengo que aplicarme la sentencia que reconozco verdadera.

Inmaculada Moreno Hernández dijo...

Espero que no sea por las conversaciones nuestras, porque a mí me ayudas mucho.
Un beso