domingo, 17 de junio de 2012

¡Pobre Don Quijote!

   Pocas cosas hay más aburridas que corregir exámenes, se lo puedo asegurar a ustedes: después de mirar las evoluciones de los Grandes Hermanos en televisión, corregir exámenes es la segunda actividad más aburrida que se me viene a las mientes. Menos mal que, de vez en cuando, mis alumnos me hacen la tarea algo más divertida; como hace un ratito, cuando le he leído a un estudiante de primero de bachillerato una perla impagable: que nuestro don Quijote "decidió hacerse caballero herrante" Así, como lo leen (que en este caso es más apropiado que decir "como lo oyen"). El desplazamiento doble del vocablo es genial. Y , digo yo, que en las órdenes de caballería, este título debería ser muy apreciado; algo así como "el motociclista gasolinante".

Miren qué carita se le ha quedado al susodicho

4 comentarios:

Fernando dijo...

Tienes que ser misericordiosa, Inmaculada. ¿O es qué Rocinante no iba herrado? Entonces Don Quijote era errante (por la Mancha) y herrante (de Rocinante).

Si llega a poner "yerrante" le deberías haber puesto un 8.

Inmaculada Moreno Hernández dijo...

Bueno, visto así... Espero que mi alumno no lea tu defensa, que lo tengo mañana reclamando.

Charo dijo...

Solo por lo "ingenioso" del yerro deberías sumarle un puntito: eso sí, dejandole claro la diferencia semántica que produce la presencia de la "h", y animándolo a que lea la magnífica novela -que, aún presumiendo la inocencia, está claro que no ha leído-

Inmaculada Moreno Hernández dijo...

Pero bueno ¿os habéis compinchado? ¡Pero si el alumno no fue ingenioso!
¡Si le salió de chiripas la gracia!