lunes, 11 de junio de 2012

Ya lo decían en el siglo XII

   
   De Jaufré Rudel:


     No sap chantar qui so non di
     ni vers trobar qui motz no fa
     ni conois rima co´s va
     si razó non enten en si;
    
    En traducción de Martín e Isabel de Riquer: "No sabe cantar quien no dice la tonada, ni trovar versos quien no compone las palabras, ni sabe qué cosa sea la rima si él mismo no entiende la razón".
    Ya sé que ahora no pretendemos que nos canten (aunque no estaría mal, ¿eh?); pero yo sigo pensando, como el trovador del siglo XII, que tres son los pilares del buen poeta (adaptándolo, claro, a mi modo y a este siglo
a) buen oído (usar apropiadamente las connotaciones de la música de las palabras y del verso) 
b) dominio de la gramática y de la convención  
y c) inteligencia (razón). Ésta última, más que nada, para no decir tonterías.


Miniatura de la Biblia de Vic. (s. XIII)


2 comentarios:

Suso Ares Fondevila dijo...

Además de la inteligencia (razón) hay una inteligencia sentiente y una inteligencia logos, en expresión de Zubiri. No sabría decirte en qué consisten, pero creo que la inteligencia sólo razón no sería suficiente apoyo para el poeta. La inteligencia que necesita el poeta es más grande que la que le surtiría la sola razón.

Inmaculada Moreno Hernández dijo...

Gracias por la aclaración. Utilicé el término "razón" por copiar el vocablo del trovador, pero tienes toda la razón.